Habría que nacer riendo a carcajadas
como hilo de fe, como costumbre.
Pero amor y dolor es lo que expulsa.
Curioso, la gana del llanto primero,
"que grite, que llore, que respire de una vez",
y el alivio, así. Curioso, la palmada en la nalga.
Y luego chupar, prenderse, y el hambre: la necesidad.
Saciados o no, a dormir
se ha dicho.
La mañana y la noche,
asombro por lo que hace la luz con uno.
Y el despertar y el moverse;
crecer, dormir.
El cielo es otro mundo. La calle
es otro mundo. El otro
es otro.
La risa llega después. Como
alegría o canto.
La burla llega después, y
es puro rictus, pura alegoría.
Hay dicha entre la pena y la nada,
entre el sonido y la furia, la duda, el estertor.
Gracia y piedad. Sí,
como reír a carcajadas.
Inédito. De Entre la pena y la nada.
Páginas
martes, 22 de julio de 2014
sábado, 21 de junio de 2014
Tibia e impura
LUCINA
a mi hija, en su cumple: ¡33!
Va a llamarse Lucina.
Va a tener esa luz
en el nombre y
cuando aspire el aire
(tibia e impura)
gozosamente, el aire.
martes, 27 de mayo de 2014
Efectos especiales
Alguien ya lo debe haber anotado:
grúa por encima de ciudades futuras, Blade Runner
sobre Blade Runner, pósters del Japón, ruinas
y el disfraz: colorete y bombín, caduco,
fuego más humo de contraste para dar textura: aguas viejas, plurales,
el individuo en relación con...
Muertos apilados ya no, desintegrados.
El horror, Conrad, ya no, literatura pasada por goteo endovenoso
se desliza el dedo por la pantalla como un efecto, especial,
peces de colores y abedules en gris ya no: la tierra
para el que la trabaja ya no; la explotación del hombre por
ya no: corporaciones vs volverán las golondrinas ya no,
es Brad Pitt que envejece como un simple botón; nombres particulares, polvo
al polvo, nada a durar, replicantes del mundo, uníos;
escribir en la piedra en la pantalla con un dedo grande
en el aire "¡viban los compañeros!", era un efecto especial, se corría
el sentido de la palabra lavidapor, nuncamás, decían los bienaventurados, perritos de ceniza,
las alas del deseo, la quimera, la función,
y ahora baja la grúa,
y un paneo lejos, lejos, puntos como estrellas ya idas, burbujas stardust,
Rosebud.
Nota: se usan y/o parafrasean citas pertenecientes a César Vallejo, Francisco Madariaga, Philip Dick, Peter Handke.
Inédito
grúa por encima de ciudades futuras, Blade Runner
sobre Blade Runner, pósters del Japón, ruinas
y el disfraz: colorete y bombín, caduco,
fuego más humo de contraste para dar textura: aguas viejas, plurales,
el individuo en relación con...
Muertos apilados ya no, desintegrados.
El horror, Conrad, ya no, literatura pasada por goteo endovenoso
se desliza el dedo por la pantalla como un efecto, especial,
peces de colores y abedules en gris ya no: la tierra
para el que la trabaja ya no; la explotación del hombre por
ya no: corporaciones vs volverán las golondrinas ya no,
es Brad Pitt que envejece como un simple botón; nombres particulares, polvo
al polvo, nada a durar, replicantes del mundo, uníos;
escribir en la piedra en la pantalla con un dedo grande
en el aire "¡viban los compañeros!", era un efecto especial, se corría
el sentido de la palabra lavidapor, nuncamás, decían los bienaventurados, perritos de ceniza,
las alas del deseo, la quimera, la función,
y ahora baja la grúa,
y un paneo lejos, lejos, puntos como estrellas ya idas, burbujas stardust,
Rosebud.
Nota: se usan y/o parafrasean citas pertenecientes a César Vallejo, Francisco Madariaga, Philip Dick, Peter Handke.
Inédito
domingo, 13 de abril de 2014
Why are you telling me that writing is the one thing we have?
Tres poemas,
en versión de Eugenio Polisky
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Las veces que tuve, no las que amé
Conté con los dedos de mi mano
las veces que tuve, no las que amé. Las yemas de los dedos se quedaron mirándome, las líneas de la mano rieron (¿amé lo que tuve? ¿Quise decir quiero un poco de esto o de aquello, gané, perdí semejante generosidad?). Ahora que me aferro a lo que tengo _como a un poco de nada_, veo líneas que una burla desecha, y lenta, tiernamente abro el puño, dejo caer la arena, vuelvo a tomarla.
Mientras tanto
Yo estuve lavando ropa
mientras mucha gente desapareció no porque sí se escondió sufrió hubo golpes y ahora no están no porque sí y mientras pasaban sirenas y disparos, ruido seco yo estuve lavando ropa, acunando, cantaba, y la persiana a oscuras.
El jardín
¿Estás cansada del viaje, Diana?
¿Dejaste las valijas y te asomaste a ver el sol en tu jardín, fuiste allí rápidamente, pausadamente? ¿Echaste una ojeada a las plantas o mirás cada una, sabiéndola, descubriéndola, cuidás tu jardín, hablás, cantás con la regadera en la mano? ¿Estás cansada de vuelta del viaje, Diana? ¿Estás contenta? ¿Alguien te acarició, jugó otra vez con tu melena de fénix, te besó los párpados como quien desea tocar una mirada así de azul, de gris según el tiempo? ¿Fuiste feliz, Diana? ¿Intenso y duro, el viaje? ¿Acomodaste la cabeza en el asiento del avión?, ¿descansaste? ¿Estás repleta de memoria, de sentidos por el viaje, Diana? ¿Comerías conmigo para contarme? ¿Pasaste hambre en la estadía, Diana, pasaste hambre? ¿Te embriagaste? ¿En algún momento llegaste a marearte por el viaje? ¿En algún momento, sentiste esa nada en la boca del estómago, ahí donde dicen que está el alma? ¿Llenaste con qué esa nada, con la gente, con las cosas, tuviste necesidad? ¿Observaste la vida tranquila? ¿Así, como te veo ahora, calma y sabihonda? ¿Conociste la muerte en el viaje, Diana? ¿Te asustó, la asustaste? ¿Trajiste fotos, postales, documentos?, ¿abrazaste a muchos, te abrazaron? ¿Gozaste, tradujiste el amor loca de deseo? ¿Hablaste demasiado, callaste demasiado? ¿Por qué estás diciéndome que escribir es lo único que tenemos? ¿Estás cansada, es por eso, porque estás cansada del viaje? ¿Querés dormir, recostarte en un hombro, querés reír, llorar un poco? ¿Acaso el viaje mismo no te consuela, Diana? ¿No es como el tacto de otra mano, no lo es, verdad? ¿Comerías conmigo para contarme? ¿Ya floreció la rosa en tu jardín? ¿Es tan bella? ¿Los pétalos reventaron plenos de vida, la vida es púrpura después de un viaje, Diana, es así? |
The Times I Had, Not Those in Which I Loved
I counted with the fingers
of my hand
the times I had, not those in which I loved. The fingertips just stared at me, the lines of the hand laughed (did I love what I had had? I meant to say do I like a little of this or of that did I win, lose such generosity?) Now that I cling to what I have _like to a bit of nothing_, I see lines that mockery discards, and slowly, tenderly, opening the fist, I let the sand fall, I pick it up again.
In the Meantime
I was washing clothes
while many people disappeared not for no reason did they hide suffer there were bumps and now they are not there not for no reason and while what passed by were sirens and shots, dry noise I was washing clothes, cradling, I sang, and the blinds in darkness.
The Garden
Are you tired after the trip, Diana?
Did you leave the luggage and lean out to see the sun in your garden, did you go there quickly, haltingly? Did you glance at the plants or do you look at each one, knowing it, discovering it, do you care for your garden, do you talk, sing with watering can in hand? Are you tired on returning from the trip, Diana? Are you happy? Did someone caress you, playing once more with your Phoenix-like mane, did they kiss your eyelids like someone who wishes to touch a gaze which is so blue, gray depending on the weather? Were you happy, Diana? Intense and hard, the trip? Did you lean your head against the plane’s seat?, did you rest? Are you full of memories, of senses after the trip, Diana? Would you dine with me to tell me about it? Were you hungry during your stay, Diana, were you hungry? Were you inebriated? At some time did you get dizzy during the trip? At some time, did you feel that nothingness in the pit of the stomach, there where they say that the soul is? What did you fill that nothingness with, with people, with things, were you ever in need? Did you observe life calmly? In this way, as I see you now, tranquil and knowing it all? Did you know death during the trip, Diana? Did it scare you, did you scare it? Did you bring photos, postcards, documents?, did you hug many, did they hug you? Did you have pleasure, did you translate love mad with desire? Did you talk too much, keep quiet too much? Why are you telling me that writing is the one thing we have? You’re tired, is that why, because you’re tired after the trip? Do you want to sleep, lie against a shoulder, do you want to laugh, cry a little? Perhaps the trip itself does not console you, Diana? It is not like the touch of another hand, not at all, is it? Would you dine with me to tell me about it? Did the rose already bloom in your garden? Is it so beautiful? Did the petals burst full of life, life is purple after a trip, Diana, is it so? |
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jueves, 10 de abril de 2014
Verano
Ah, esperanza, qué verde eras.
*
Corrías, corrías hacia los cardos,
tus muslos sangraban de picaduras,
la piel raspada por dientes de león, llegabas
hasta los cardos a admirar ese lila, ese azul.
*
Y aun así esperabas a que voltearan su cabeza arriba,
tarde,
los girasoles.
*
Pero llegaste al médano,
el pelo y la nuca empapados,
y el zumbido del aire y de las moscas aturdía. El aire
sobraba.
*
Llegaste a la soledad más plena
allí parada sobre un médano.
*
Suspirar para ver el mar.
*
Las manos laten, arden bajo la arena,
te revolcás y reís
hasta que la arena es tapada por una sombra,
y ahora es fría y húmeda, y
empieza el fin.
*
Entre la esperanza y la fe hay una duna plagada de cardos,
juncos secos, avispas a la tarde.
*
Por la mañana no hay sol. Va a llover, ya llueve.
La palabra verano no tiene sentido, grita la niña,
la que demora en vestirse, salta una cuerda y
conoce el tedio.
*
Esperanza plañe entre algodones.
*
Esperanza plañe entre algodones.
Inédito
lunes, 24 de febrero de 2014
Conversaciones
Ahora está más claro lo que quería decir. Antes, era
un nudo cuasi misterioso. Qué habría ahí, por qué no dije
eso que ahora perturba más que lo resuelto.
No tires el original, ve el nudo, el garabato enmarañado;
porque era eso.
un nudo cuasi misterioso. Qué habría ahí, por qué no dije
eso que ahora perturba más que lo resuelto.
No tires el original, ve el nudo, el garabato enmarañado;
porque era eso.
Inédito
lunes, 10 de febrero de 2014
Oda
Úntate cada pezón con miel
y baja el mentón, la lengua,
saben dulces, toca
circularmente cada punta morada, agrietada o lisa
y luego acaricia el vientre, el ombligo,
haz cine o literatura
con la mente pero no olvides los pezones,
la miel, el dedo circular
hazlo frente al televisor mientras te ríes
y te humillas: mastúrbate, abandona,
cuida el clítoris como a la piel de un niño,
escucha el viento que suena detrás
de la ventana cerrada, guarda tu jugo
a escondidas del mundo
y mastúrbate, que tus piernas
comiencen a abrirse y cerrarse
que tu murmullo sea un gemido ronco,
grito agudo en el aire, en el hueco que pide
penetración, contacto,
habla despacio
hazlo en silencio pero gime
aúlla
murmura aunque sea el goce
el rozarse de tu pelo en la almohada
en la alfombra en la nuca,
mastúrbate,
hasta que las rodillas tiemblen,
hasta que caigan
lágrimas y suene esta vez
no un viento sino un timbre
y otro, regular campanilla,
recién entonces
dilátate como en el parto,
húmeda, tu vagina, el tubo que sigue llamando,
levántalo, bájalo,
introdúcelo, y escucha ahora su voz
lejana, ajena,
y cierra tus ojos, su boca
tan adentro.
N. de A.: ésta es la única versión que vale, por ahora, del poema. Irene Gruss
y baja el mentón, la lengua,
saben dulces, toca
circularmente cada punta morada, agrietada o lisa
y luego acaricia el vientre, el ombligo,
haz cine o literatura
con la mente pero no olvides los pezones,
la miel, el dedo circular
hazlo frente al televisor mientras te ríes
y te humillas: mastúrbate, abandona,
cuida el clítoris como a la piel de un niño,
escucha el viento que suena detrás
de la ventana cerrada, guarda tu jugo
a escondidas del mundo
y mastúrbate, que tus piernas
comiencen a abrirse y cerrarse
que tu murmullo sea un gemido ronco,
grito agudo en el aire, en el hueco que pide
penetración, contacto,
habla despacio
hazlo en silencio pero gime
aúlla
murmura aunque sea el goce
el rozarse de tu pelo en la almohada
en la alfombra en la nuca,
mastúrbate,
hasta que las rodillas tiemblen,
hasta que caigan
lágrimas y suene esta vez
no un viento sino un timbre
y otro, regular campanilla,
recién entonces
dilátate como en el parto,
húmeda, tu vagina, el tubo que sigue llamando,
levántalo, bájalo,
introdúcelo, y escucha ahora su voz
lejana, ajena,
y cierra tus ojos, su boca
tan adentro.
N. de A.: ésta es la única versión que vale, por ahora, del poema. Irene Gruss
Inédito
domingo, 9 de febrero de 2014
Por amor o por piedad
Atrae la oscuridad de esa sala,
huele a libros viejos, a pesar de la pintura fresca
también oscura. Hay una hendija
clara que viene de un más allá, de un pasado,
el resto es pensamiento malsano, una especie de dolor aferrado
a las paredes, a ese sillón donde el que ahí se sienta ha muerto
hace tiempo, habla para sí o para nadie,
no convida a quedarse; sonríe o llora,
o recita Amor, ch'a nullo amato amar perdona,
y luego agrega: Pale were the lips I kissed, and fair the form/ I floated with, about that melancholy storm, como si una cosa respondiera a la otra.
Atrae porque no me deja ir; sigue y sigue;
no me deja ir; de piedad
vine yo a sentir como quien muere;
y caí, como cuerpo muerto cae, en español, dijo.
Y caí por amor o por piedad.
*Los subrayados en cursiva pertenecen a Dante y a Keats.
huele a libros viejos, a pesar de la pintura fresca
también oscura. Hay una hendija
clara que viene de un más allá, de un pasado,
el resto es pensamiento malsano, una especie de dolor aferrado
a las paredes, a ese sillón donde el que ahí se sienta ha muerto
hace tiempo, habla para sí o para nadie,
no convida a quedarse; sonríe o llora,
o recita Amor, ch'a nullo amato amar perdona,
y luego agrega: Pale were the lips I kissed, and fair the form/ I floated with, about that melancholy storm, como si una cosa respondiera a la otra.
Atrae porque no me deja ir; sigue y sigue;
no me deja ir; de piedad
vine yo a sentir como quien muere;
y caí, como cuerpo muerto cae, en español, dijo.
Y caí por amor o por piedad.
*Los subrayados en cursiva pertenecen a Dante y a Keats.
Inédito
jueves, 6 de febrero de 2014
Un viejo poema
El retrato
Amor mío, el viento acaba
de voltear tu retrato, yace
en el suelo, y tus ojos
no me miran.
Amor mío, la luz
se ha apagado, tu retrato
está en su lugar, ya,
pero tus ojos no me miran.
Amor mío, la lluvia
entró por las ventanas. La pared
donde cuelga tu retrato
parece salpicada por cristales
de agua, y tus ojos parece
que lagrimean, ni siquiera
me miran.
Amor mío, no existe el viento,
la luz existe, la lluvia
dejó de existir, tu retrato se ha
roto en la zona donde estaba
es la mía. Ya no veo
tu retrato y
el tiempo ha pasado.
¿Qué sucederá ahora?
Inédito
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