De poesiargentina.com
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sábado, 20 de abril de 2013
lunes, 15 de abril de 2013
Escucha
Escucha, escucha los grillos de la noche.
Avisan algo de belleza, algún esplendor sin simulacro.
**
De La dicha (Bajo la luna editorial, 2004). Recopilado en La mitad de la verdad (Bajo la luna editorial, 2008)
miércoles, 10 de abril de 2013
El agua se deja hacer...
Y dijera la esperanza
contigo no
y sí con la tormenta.
Alejandro Schmidt
Porque lo que te lleva y trae es Viento,
ni siquiera el resplandor que ves, allá, mueve
un accionar lógico, el arrancarte de raíz
del sillón o de esa simple butaca que te aferra
sin remo alguno a la barca.
Vas porque es Viento el que llega a destino;
el agua se deja hacer; se quita.
Es aire seco lo que empuja,
no deseo, menos ansia; porque contigo no,
un inestable ser donde no ha lugar lo que esperas, lo que crees,
lo que figuras se desdibuja con sólo voltear
el ancla, y lo único que resta es polvareda,
humo de amar
truenos, relámpagos.
Inédito
miércoles, 3 de abril de 2013
Viajo
"Esto no es natural", dicen;
floto y avanzo por encima de nubes,
allá abajo veo mapas, franjas
o líneas, marea el escuchar conversaciones
por encima de las nubes, el cielo disminuido a una ventanita, no a Dios,
"esto no es
natural, hace calor en mayo pleno",
es otro mundo, voy adonde no sé,
floto como el misterio,
viajo y pendo del aire.
Inédito
floto y avanzo por encima de nubes,
allá abajo veo mapas, franjas
o líneas, marea el escuchar conversaciones
por encima de las nubes, el cielo disminuido a una ventanita, no a Dios,
"esto no es
natural, hace calor en mayo pleno",
es otro mundo, voy adonde no sé,
floto como el misterio,
viajo y pendo del aire.
Inédito
martes, 2 de abril de 2013
No viajo
"Toda teoría es gris, querido amigo, y verde es el dorado árbol de la vida."
Johann Wolfgang von Goethe
Desde un sexto piso, contra viento y marea
me asomo a mirar ese árbol, como
mascarón de proa que va
contra viento y marea, incólume,
erguida y en ángulo me asomo a ver
lo único vivo que puedo ver desde aquí, un sexto piso
desde hace treinta y cinco años,
a veces me balanceo,
miro cómo cambian o caen las hojas,
navego hacia allá porque ése es el rumbo,
ésa mi línea de ruta,
el gris dorado verde
debajo de un cielo.
Inédito
jueves, 28 de marzo de 2013
"El que llama no es él"
Suave como muñón, el aire acaricia mi cuello.
Desvalida, yo, veo una mariposa roja entre el aire frío; se divierte,
sigue, nada le pesa.
Curioso cómo afronta el día, este sol tempranero.
Yo sin dormir y ella flotando afrontándolo todo.
*El título pertenece a María Moreno.
Inédito
lunes, 18 de marzo de 2013
Pero lavar
Como lavar después de una fiesta,
se va, la alegría se va:
pero el jabón barre grasas, azúcares, lo que sobró,
el resto de vino en esa copa,
la ceniza intacta pendiendo de nada, la huella
ahí, donde alguno rió y derramó algo, y volvió a pisar y a reír;
la vajilla sin usar, limpia en una esquina, casi al borde;
corchos, tapitas, marquillas vacías retorcidas
como esa servilleta doblada y vuelta a doblar, nerviosa, ahora quieta.
Respirar lo que queda del aire de esa fiesta,
humo, el cielo afuera,
otro aire afuera. Pero lavar;
la mesa lista.
Inédito
martes, 12 de marzo de 2013
Vuelo
No hace falta despellejar a la gallina,
mirarla fijamente para conocer su verdad.
Basta observar cómo cloquea, cómo salta de tanto en tanto,
y apenas alza las alas.
De Humo, inédito
lunes, 4 de marzo de 2013
¿Algo ha muerto en mí?: tanto mejor
MUTATIS MUTANDIS
Por favor no sufran más
me cansa,
dejen de respirar así,
como si no hubiera aire
dejen el lodo, el impermeable,
y el vocabulario,
me cansa,
la mujer
deje de tener pérdida ese chorro sufriente,
los padres dejen el oficio de morir,
el daiquiri o el arpón
en el anca, y aquel perfume matinal,
la Malasia,
y el Cristo
solo como un perro,
y al amor como
un fuego fatuo, y a la muerte,
déjenla en paz,
me cansa,
(¿algo ha muerto en mí?:
tanto mejor).
Así que,
valerosos,
amantes,
antiguos,
huérfanos maternales que acurrucaron
al mundo
después
de la guerra,
dejen el rictus,
oigan
y despídanse,
por primera vez
sin grandeza.
**
Lo destacado en cursiva pertenece a Simone de Beauvoir.
De El mundo incompleto (ed. Libros de Tierra Firme, 1987), recopilado en La mitad de la verdad (Bajo la luna editorial, 2008).
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