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viernes, 21 de septiembre de 2012
Una partida es mutua
Camina sin mí,
tiene un sudor distinto
del mío. Ese vago desprendimiento
como una desfloración:
vive sin mí, parte el pan,
lo come sin mí.
Ahora veo cómo sube
una escalera mecánica, se aleja.
Una partida
es mutua.
Amo su saludo,
ese vago desprendimiento
en el agitar nuestras manos, irse.
A mi hija
**
De La dicha (bajo la luna editorial, 2004)
lunes, 17 de septiembre de 2012
Es aquí la cosa
Lo más profundo es la piel.
Paul Valéry
El pez muere por la boca.
Muerde una ilusión casi carnal
y una cuerda finísima lo empuja
hacia arriba. Es aquí,
en la superficie, con la ilusión a medio masticar
que el pez divino muta en pescado.
Los perros se acercan
y el pescador se afirma: "Vendrá
la muerte y tendrá tus ojos".
Alguien que cierre esa mirada
tonta, insensiblemente neutra.
Es aquí, en la superficie.
Tu boca no emite siquiera
la burbuja que pudo haberte salvado,
largar el aire, girar hacia otra parte.
Al pescador no le bastan
tus ojos; corta la cabeza
y la arroja a un balde.
Vendrá la muerte otra vez
como carnada, como quien dice agua va
buscaré la finísima cuerda, morderé el anzuelo,
es aquí, es aquí la cosa, en
la superficie.
**
Nota: lo encomillado es el conocido verso de Cesare Pavese.
De La dicha, bajo la luna, 2004
domingo, 29 de julio de 2012
Falso territorio
Dejó de arder. No el leño
sino el ímpetu,
la gana, lejos,
allá.
No llego allá. No hay allá.
Lo que importa es que dejó de arder.
Inédito
sino el ímpetu,
la gana, lejos,
allá.
No llego allá. No hay allá.
Lo que importa es que dejó de arder.
Inédito
domingo, 15 de julio de 2012
Notas para una tanza
Al fin de cuentas, todo encaja:
la que muestra la hilacha, la que sangra
por la herida, como un tonel que rebasa
pero vacía,
resentida de mí: "no era sangre
sino pura psijé", dijo
que decía,
un tajo al costado ¡el alma!
estremecida por doquier, vacía,
llena de nada, muestra la piola y
un fino cordel, tanza notable sería,
atravesada.
Inédito
domingo, 8 de julio de 2012
Silencio
Es aquí un misterio natural,
aquí donde el silencio es mago,
mi señor. Lo único que cruje es el pasto.
El amor resuena
como un verso antiguo.
Resuena menos que el silencio
y más que los grillos.
Nadie ocupará su lugar, su silla.
Canta conmigo como yo,
con la boca cerrada. Tranquilo como yo despierta
y pone a mover las cosas,
a que hagan su ruido. El silencio sabe
por qué calla; hace decir y calla.
Misterio natural a la hora dorada.
**
De La dicha (2004), recopilado en La mitad de la verdad (2008), ambos en bajo la luna editorial.
aquí donde el silencio es mago,
mi señor. Lo único que cruje es el pasto.
El amor resuena
como un verso antiguo.
Resuena menos que el silencio
y más que los grillos.
Nadie ocupará su lugar, su silla.
Canta conmigo como yo,
con la boca cerrada. Tranquilo como yo despierta
y pone a mover las cosas,
a que hagan su ruido. El silencio sabe
por qué calla; hace decir y calla.
Misterio natural a la hora dorada.
**
De La dicha (2004), recopilado en La mitad de la verdad (2008), ambos en bajo la luna editorial.
martes, 12 de junio de 2012
DESPUÉS DE LA FIESTA...
Después de la fiesta, queda en la cocina sal,
canela, clavo de olor; si soplaras
verías constelaciones,
el aire subyugado: cuenta
lo que no puedes atrapar y flota ahí en el aire.
Basado en el film griego La sal de la vida.
Inédito
canela, clavo de olor; si soplaras
verías constelaciones,
el aire subyugado: cuenta
lo que no puedes atrapar y flota ahí en el aire.
Basado en el film griego La sal de la vida.
Inédito
viernes, 8 de junio de 2012
Viejo poema
MONSIEUR HIRE EN LA TERRAZA*
Lo que me sostiene,
esta tubería
que cede,
con las dos manos me aferro
pero es vieja, la
pintura se separa rápida de
la tubería que me sostiene,
secamente, pero mis dos manos
están húmedas,
tiemblan por el miedo, por el sudor,
y a medida que el caño parece quebrarse,
el amor que tuve
cede,
se desprende flojo y
cae
aceptándolo todo.
*Personaje de La noche es mi enemiga, film basado en una novela de George Simenon.
De Solo de contralto (Galerna, 1997), recopilado en La mitad de la verdad (bajo la luna, 2008)
viernes, 18 de mayo de 2012
Adivinar, transparentarse...
UNO
Tenía un alma viscosa.
Adivinar,
transparentarse, nunca.
Debajo de la ropa clara
debajo de la piel
como de brillantina,
no había luz
ni rocas ni agua.
Esa viscosidad,
vaya a saber
lo que había en su alma.
De La calma, recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial, 2008.
miércoles, 16 de mayo de 2012
AUTORRETRATO
I
Ah, si pudiera recostarme,
ser así, la mosquita muerta que inclina su cuello, lánguida;
si borrara el rictus de una Callas desahuciada, Magnani en batón, así me veo,
dulces musas de la debilidad, dónde estáis, denme la brisa, dénmela,
no la ventolina a orillas del mar, siempre a orillas del mar, ay me,
mandolina y no viola da gamba,
quién me miraría si él observa el culo
de la que pasa, ay me, cuántas uñas delicadas habrán rasguñado el hombro, la nuez,
su espalda, oh, su espalda, y engalanar lo que no tengo,
un aspecto sutil, ese gesto de no haber sufrido hambre, menos ansia
de saber, una sor Juana cortejada por virreyes y virreinas, la suavidad
del papiro, y el vientre sin estrías, ay me,
si hubiese usado aquel pote, si no supiera que el tiempo no es el Teatro No,
máscara que cubre el savoir faire y otras minucias, oh, gatitas, si pudiera lagrimear,
las he visto contonearse sinuosas hacia mi objeto incólume,
han conseguido lo que apenas logré encaramar, robar, gozar
como Dios manda, ah, Dios, si estuvieras aquí, mándame un rayo, algún fulgor,
esa luz que oculta la vejez, la insensatez,
y vuélveme buena, modosa, bella y paciente,
Ingrid en Casablanca, un lirio en flor, el sonido
de la música.
ser así, la mosquita muerta que inclina su cuello, lánguida;
si borrara el rictus de una Callas desahuciada, Magnani en batón, así me veo,
dulces musas de la debilidad, dónde estáis, denme la brisa, dénmela,
no la ventolina a orillas del mar, siempre a orillas del mar, ay me,
mandolina y no viola da gamba,
quién me miraría si él observa el culo
de la que pasa, ay me, cuántas uñas delicadas habrán rasguñado el hombro, la nuez,
su espalda, oh, su espalda, y engalanar lo que no tengo,
un aspecto sutil, ese gesto de no haber sufrido hambre, menos ansia
de saber, una sor Juana cortejada por virreyes y virreinas, la suavidad
del papiro, y el vientre sin estrías, ay me,
si hubiese usado aquel pote, si no supiera que el tiempo no es el Teatro No,
máscara que cubre el savoir faire y otras minucias, oh, gatitas, si pudiera lagrimear,
las he visto contonearse sinuosas hacia mi objeto incólume,
han conseguido lo que apenas logré encaramar, robar, gozar
como Dios manda, ah, Dios, si estuvieras aquí, mándame un rayo, algún fulgor,
esa luz que oculta la vejez, la insensatez,
y vuélveme buena, modosa, bella y paciente,
Ingrid en Casablanca, un lirio en flor, el sonido
de la música.
Inédito
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