TATUAJE I
No uses pincel de cerda,
ni pelo de conejo;
procura lo más suave: bigote de ratón o cabello
de niño.
Severo Sarduy
Enemistada con la vida
que ofrecía tanto,
vaciada,
dispuesta a reír,
a dar algo
hube de hacer las cosas
trastrocando
girando un escalpelo
mojado en tinta hube
de limar
punzar
un dibujo
expresionista.
Si la espalda fuera más condescendiente,
si mi enojo con la vida
fuera más liviano... por qué hube
de elegir un estilo
tan antiguo, un dibujo
tan dolido y
raro
De La calma (Ediciones Libros de Tierra Firme, 1991), recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial, 2008
Páginas
sábado, 17 de marzo de 2012
domingo, 11 de marzo de 2012
Otro viejísimo poema
No te trae la lluvia
ni el viento acerca
siquiera un soplo,
un ruido, algún misterio.
Ni cuando arden mis ojos llega
a vos el
no verte.
Cada paso que doy
es para sentir el suelo
y anhelar una señal lejana,
cercana de que estás, ahí,
tan despierto como yo
y haciendo del tiempo una nada,
esa que horada cualquier elemento.
Dulce manotazo de ahogada, doy
lo único que doy: miseria, mascarada.
Ni la lluvia te trae
ni el polen; esto, Dios, no es natural,
es el llamado sino,
no el semen que quise tomar hasta
la euforia, la confusión.
Ni el viento acerca las cáscaras de otoño, la furia;
esto no es natural: el año pasa raro,
sin escrúpulos, hace calor
en mayo pleno.
Ni el mar dice
algo de vos, como si no hubiera
un secreto en este no.
Él, que como el fuego sabe
de los vivos y los muertos,
nada avisa
y declara: ausencia fatal, milagro del yo sólo, aguanta
y zozobra, pajarito divino,
mensajero ebrio que guías
la humareda de mí,
humo de colores, sube, deforme, desalmado,
aroma de ceniza y de chispa
que no podrás oler, esto no es natural,
estás tan oscuro y tan claro
como ese aire enrarecido
y como esa agua que no lleva
más que el ala
de mi ángel guardián, pajarito
que dicta: no estás, nada
te trae,
es el llamado sino,
es a quien llamo y
se pierde
como un eco mortal.
De Solo de contralto
ni el viento acerca
siquiera un soplo,
un ruido, algún misterio.
Ni cuando arden mis ojos llega
a vos el
no verte.
Cada paso que doy
es para sentir el suelo
y anhelar una señal lejana,
cercana de que estás, ahí,
tan despierto como yo
y haciendo del tiempo una nada,
esa que horada cualquier elemento.
Dulce manotazo de ahogada, doy
lo único que doy: miseria, mascarada.
Ni la lluvia te trae
ni el polen; esto, Dios, no es natural,
es el llamado sino,
no el semen que quise tomar hasta
la euforia, la confusión.
Ni el viento acerca las cáscaras de otoño, la furia;
esto no es natural: el año pasa raro,
sin escrúpulos, hace calor
en mayo pleno.
Ni el mar dice
algo de vos, como si no hubiera
un secreto en este no.
Él, que como el fuego sabe
de los vivos y los muertos,
nada avisa
y declara: ausencia fatal, milagro del yo sólo, aguanta
y zozobra, pajarito divino,
mensajero ebrio que guías
la humareda de mí,
humo de colores, sube, deforme, desalmado,
aroma de ceniza y de chispa
que no podrás oler, esto no es natural,
estás tan oscuro y tan claro
como ese aire enrarecido
y como esa agua que no lleva
más que el ala
de mi ángel guardián, pajarito
que dicta: no estás, nada
te trae,
es el llamado sino,
es a quien llamo y
se pierde
como un eco mortal.
De Solo de contralto
jueves, 23 de febrero de 2012
Objetivismo
Se secó el patio. Antes, las baldosas
brillaban rojas y había un charco en el centro,
señal de que el patio es viejo, el piso se hunde.
Nadie entró el triciclo; quedó ahí afuera
goteando.
El cielo sigue seco como el patio.
Inédito
brillaban rojas y había un charco en el centro,
señal de que el patio es viejo, el piso se hunde.
Nadie entró el triciclo; quedó ahí afuera
goteando.
El cielo sigue seco como el patio.
Inédito
martes, 21 de febrero de 2012
Pesca en el lago
Al lado de los patos
(una familia de pequeños patos salvajes)
navega una botella de lavandina,
de plástico, amarilla.
Para algunos filósofos y poetas / esto fue
una imagen de lo real miserable.
Creían que
había sido puesta
precisamente ahí, junto
a patos salvajes, en el lago,
para regocijo y reflejo causal
del desencanto.
El plástico amarillo navegó
hasta detenerse en una isla artificial.
Los patos dieron la vuelta y
siguieron su camino.
Patos hambrientos, pensé, van a comer
la carnada perdida
por esas cosas de la corriente.
Los chicos veían cómo se alejaba su botella
hacia el centro del lago,
maldijeron al viento
y sólo atinaron a sufrir
y a sonreír.
De La calma, recopilado en La mitad de la verdad, 2008
(una familia de pequeños patos salvajes)
navega una botella de lavandina,
de plástico, amarilla.
Para algunos filósofos y poetas / esto fue
una imagen de lo real miserable.
Creían que
había sido puesta
precisamente ahí, junto
a patos salvajes, en el lago,
para regocijo y reflejo causal
del desencanto.
El plástico amarillo navegó
hasta detenerse en una isla artificial.
Los patos dieron la vuelta y
siguieron su camino.
Patos hambrientos, pensé, van a comer
la carnada perdida
por esas cosas de la corriente.
Los chicos veían cómo se alejaba su botella
hacia el centro del lago,
maldijeron al viento
y sólo atinaron a sufrir
y a sonreír.
De La calma, recopilado en La mitad de la verdad, 2008
sábado, 18 de febrero de 2012
Plegarias atendidas
Plegarias atendidas, como se barre
la herida, lo que había que sufrir,
la lástima, la mía.
Plegarias atendidas:
he dejado de rezar,
las rodillas se arrastraban
porque dolían.
Lo dejado a perder, valentía o
plegarias atendidas.
Hora que no viví, hora que no vivía
llegaron por plegarias atendidas.
He decidido llorar tanto
más
el dividendo o la nada
por plegarias atendidas.
**
Obviamente se parafrasea lo escrito por santa Teresa: "Se derraman más lágrimas por plegarias atendidas que por las no atendidas".
la herida, lo que había que sufrir,
la lástima, la mía.
Plegarias atendidas:
he dejado de rezar,
las rodillas se arrastraban
porque dolían.
Lo dejado a perder, valentía o
plegarias atendidas.
Hora que no viví, hora que no vivía
llegaron por plegarias atendidas.
He decidido llorar tanto
más
el dividendo o la nada
por plegarias atendidas.
**
Obviamente se parafrasea lo escrito por santa Teresa: "Se derraman más lágrimas por plegarias atendidas que por las no atendidas".
viernes, 17 de febrero de 2012
Admirable me tendía
Me di sin decir esta boca
sábado, 11 de febrero de 2012
Al final del día
Y ahora bailás,
das la vuelta y flotás en el aire,
no sé qué se festeja
pero bailás la salsa que suena en el parlante,
casi flotás como quien llega a Dios,
satisfecho pero no, no es eso, hay algo falso, tampoco
es alegría lo que suena,
fueron bombos.
Al volver a casa, ya descalzo
hartos de zarandear los pies
dicen algo, no sé bien qué,
quizás es la madera que cruje debajo de vos,
algo te hace tambalear
al final del día,
cuando suena la sirena; la de los barcos, la de la fábrica.
Inédito
domingo, 5 de febrero de 2012
Tibia e impura
LUCINA
a mi hija
Va a llamarse Lucina.
Va a tener esa luz
en el nombre y
cuando aspire el aire
(tibia e impura)
gozosamente, el aire.
domingo, 29 de enero de 2012
El límite
Yergue tu pensamiento insomne
como el lago aquel de olas cortas, salpica
nimiedad;
agua cercada por el límite:
aquí termina.
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