jueves, 28 de julio de 2011

En catalán

POEMA


El sol em fa pessigolles al bescoll.
Estic fent la bugada d’esquenes
al sol
i de sobte
somric
perquè el sol em fa pessigolles al bescoll.

Versión de Pere Bessó i González
***
POEMA


El sol cosquillea en mi nuca.
Estoy lavando de espaldas
al sol
y de repente
sonrío
porque el sol cosquillea en mi nuca.

© Irene Gruss

sábado, 23 de julio de 2011

La terracota, allá

Ustedes, vosotros, que por encargo crearon
y fueron mimados y expulsados de Dios,
de reyes, de Venecia,
¿era la dicha o era
necesidad? Cobrar, cobrar,
cumplir a término la Sixtina, el Réquiem,
aquella sonatina, y el magenta para el Cristo, el oro
molido en el áurea de María, la buena,
la terracota, allá, que alcanzara
el dinero para Vos y el copista;
ustedes, vosotros, ¿era alabanza
y apremio?,
¿alegría o virtud?

De Entre la pena y la nada, inédito

viernes, 15 de julio de 2011

Herida pequeña es el adiós

El adiós es una herida pequeña,
más leve que el aguijón de la avispa
que marea, enferma,
y es una delicia envenenarse así,
por tan simple contacto.
Herida pequeña es el adiós,
no mata.


Inédito

lunes, 11 de julio de 2011

El alma es avara

Sobre el asma
(Fragmento)

Poderes celestes, yo tenía un alma para el
dolor;
dadme otra para la felicidad.
                                                                          Nueva Eloísa, J.J. Rousseau
**
(...)
no supo que no era luz hecha metal lo que le

escarbó
la boca
sino pura psijé escupida en un gorgoriteo
con forma de hálito o de pájaro
o
en caso de que haya sido por la herida
no pudo saber que fue psijé y no sangre
(...)
                                                                       Gladys Rosemberg

V

Algo, madre
no me da
respiro


VI

Puedo morir por la boca
o por la herida.
La boca es un gorgoriteo,
escupo aire.
El alma es avara, da
el aire en estertores, menuda y brusca
respiración, liviano sería
si yo lo diera
(pero morir sin alma) largamente.

No es sangre
sino alma que sale por la herida que
escupe,
despide. Puedo morir
de cosas así. Mejor
no entrego el alma


VII

El aire, la respiración.
Bueno sería
entregar el alma
como quien da
lo poco que tiene uno,
lo poco que uno tiene guardado
para dar,
el aire, el asma
(de quien)


VIII

El aire,
ahoga, madre
no da respiro
no deja al alma
respirar. No abras la puerta,
las ventanas. Es el aire que
no sale, el asma


IX

La impresión
es que el aire no entra

(puede sucumbir)

**
De Sobre el asma (edición de la autora, 1995), recopilado en La mitad de la verdad (bajo la luna, 2008).

martes, 5 de julio de 2011

Ilusión óptica

El lado interior de los párpados es muy suave;
haber visto tanta irrealidad, o
haber fingido lo real
como si fuera cierto,
como cosa certera, irritó la mirada.
O fue a la inversa. Tanta realidad
agotó y produjo
el derrame, hasta
consumar esa ilusión óptica: necesitarla
como quien precisa ver
más, todavía más, y
no cerrar los ojos.
Pero el lado interior
de los párpados
es tan suave y se irrita,
casi no soporta
haber creído ver, ni
haber fingido.

 

De En el brillo de uno en el vidrio de uno (Ed. La Bohemia, 2000), recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial, 2008.

viernes, 24 de junio de 2011

Blues

Ya van tres veces que refresco el porche
mamma dice que se ha de cuartear la madera–
y cuatro que me quito los zapatos,
repaso la laca
(este pincel viejo pierde las cerdas, queda una pegada al blanco, ¡brillante!)
me vuelvo a calzar.


Como por allá no viene, aliso
mi falda. Aún huelo a colonia de rosa.
Cruzo los brazos, los descruzo, baja el sol.
Suspiro y entro la silla.


Inédito

martes, 14 de junio de 2011

“Mi corazón está cansado como mendigo verdadero”

                                                “Mi corazón está cansado como mendigo verdadero”
                                                                                                     Fernando Pessoa



No como el que estira la mano
y con el gesto cóncavo pide,
no como el que tiene miedo sino nada,
y pide;
el corazón está cansado
como un mendigo sin necesidad,
ausculta lo que hay, y late, late.



De La dicha, recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial 2004 y 2008 respectivamente.

lunes, 6 de junio de 2011

EL PIANO

El bajofondo,
el bajofondo alcohólico del mar me recibe
con un ruido exagerado: un piano
cae y me arrastra con él.
Pájaros navegan,
sonámbulos,
husmean las teclas del piano, les tiran su
aliento, van alrededor
de la caja como pompa fúnebre.
Subo a la superficie envuelta
en algas y plancton.
La soga se desprendió
de mi pie, cae
adonde descansa un piano.
¿En qué momento dejé hundirme
en el bajofondo
de pianos y de pájaros?
¿Mi voluntad eligió vivir?

Un piano descansa en el bajo
fondo del mar,
como un abismo mudo.


Para Raúl Mileo
Basado en el film La lección de piano de Jane Campion.
De La dicha, recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial 2004 y 2008 respectivamente.

martes, 24 de mayo de 2011

El fuego cuece habas

Como esas brujas de Shakespeare, así huelo a humo, poción, tiniebla matutina
sin haber pegado un ojo, el único que mira. El otro
está tapado por la bruma; un resplandor lo llama a ver
pero es inútil,
se deslumbra solo con las chispas que saltan en la esquina,
como fuego artificial o
un circo vacío.
Esa arena es la que atrae,
el árbol que se acerca a Macbeth.

Entre tanto y tan poco doy vuelta la cuchara;
es el destino, digo, el fuego cuece habas;
el otro se hunde
en no saber o en farsa: ¡se acerca el bosque!, dice,
y la sabihonda acata.

Inédito
de Poemas irresueltos