Ustedes, vosotros, que por encargo crearon
y fueron mimados y expulsados de Dios,
de reyes, de Venecia,
¿era la dicha o era
necesidad? Cobrar, cobrar,
cumplir a término la Sixtina, el Réquiem,
aquella sonatina, y el magenta para el Cristo, el oro
molido en el áurea de María, la buena,
la terracota, allá, que alcanzara
el dinero para Vos y el copista;
ustedes, vosotros, ¿era alabanza
y apremio?,
¿alegría o virtud?
De Entre la pena y la nada, inédito
Páginas
sábado, 23 de julio de 2011
viernes, 15 de julio de 2011
Herida pequeña es el adiós
El adiós es una herida pequeña,
más leve que el aguijón de la avispa
que marea, enferma,
y es una delicia envenenarse así,
por tan simple contacto.
Herida pequeña es el adiós,
no mata.
Inédito
más leve que el aguijón de la avispa
que marea, enferma,
y es una delicia envenenarse así,
por tan simple contacto.
Herida pequeña es el adiós,
no mata.
Inédito
lunes, 11 de julio de 2011
El alma es avara
Sobre el asma
(Fragmento)
Poderes celestes, yo tenía un alma para el
dolor;
dadme otra para la felicidad.
Nueva Eloísa, J.J. Rousseau
**
(...)
no supo que no era luz hecha metal lo que le
escarbó
la boca
sino pura psijé escupida en un gorgoriteo
con forma de hálito o de pájaro
o
en caso de que haya sido por la herida
no pudo saber que fue psijé y no sangre
(...)
Gladys Rosemberg
V
Algo, madre
no me da
respiro
VI
Puedo morir por la boca
o por la herida.
La boca es un gorgoriteo,
escupo aire.
El alma es avara, da
el aire en estertores, menuda y brusca
respiración, liviano sería
si yo lo diera
(pero morir sin alma) largamente.
No es sangre
sino alma que sale por la herida que
escupe,
despide. Puedo morir
de cosas así. Mejor
no entrego el alma
VII
El aire, la respiración.
Bueno sería
entregar el alma
como quien da
lo poco que tiene uno,
lo poco que uno tiene guardado
para dar,
el aire, el asma
(de quien)
VIII
El aire,
ahoga, madre
no da respiro
no deja al alma
respirar. No abras la puerta,
las ventanas. Es el aire que
no sale, el asma
IX
La impresión
es que el aire no entra
(puede sucumbir)
**
De Sobre el asma (edición de la autora, 1995), recopilado en La mitad de la verdad (bajo la luna, 2008).
(Fragmento)
Poderes celestes, yo tenía un alma para el
dolor;
dadme otra para la felicidad.
Nueva Eloísa, J.J. Rousseau
**
(...)
no supo que no era luz hecha metal lo que le
escarbó
la boca
sino pura psijé escupida en un gorgoriteo
con forma de hálito o de pájaro
o
en caso de que haya sido por la herida
no pudo saber que fue psijé y no sangre
(...)
Gladys Rosemberg
V
Algo, madre
no me da
respiro
VI
Puedo morir por la boca
o por la herida.
La boca es un gorgoriteo,
escupo aire.
El alma es avara, da
el aire en estertores, menuda y brusca
respiración, liviano sería
si yo lo diera
(pero morir sin alma) largamente.
No es sangre
sino alma que sale por la herida que
escupe,
despide. Puedo morir
de cosas así. Mejor
no entrego el alma
VII
El aire, la respiración.
Bueno sería
entregar el alma
como quien da
lo poco que tiene uno,
lo poco que uno tiene guardado
para dar,
el aire, el asma
(de quien)
VIII
El aire,
ahoga, madre
no da respiro
no deja al alma
respirar. No abras la puerta,
las ventanas. Es el aire que
no sale, el asma
IX
La impresión
es que el aire no entra
(puede sucumbir)
**
De Sobre el asma (edición de la autora, 1995), recopilado en La mitad de la verdad (bajo la luna, 2008).
martes, 5 de julio de 2011
Ilusión óptica
El lado interior de los párpados es muy suave;
haber visto tanta irrealidad, o
haber fingido lo real
como si fuera cierto,
como cosa certera, irritó la mirada.
O fue a la inversa. Tanta realidad
agotó y produjo
el derrame, hasta
consumar esa ilusión óptica: necesitarla
como quien precisa ver
más, todavía más, y
no cerrar los ojos.
Pero el lado interior
de los párpados
es tan suave y se irrita,
casi no soporta
haber creído ver, ni
haber fingido.
De En el brillo de uno en el vidrio de uno (Ed. La Bohemia, 2000), recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial, 2008.
haber visto tanta irrealidad, o
haber fingido lo real
como si fuera cierto,
como cosa certera, irritó la mirada.
O fue a la inversa. Tanta realidad
agotó y produjo
el derrame, hasta
consumar esa ilusión óptica: necesitarla
como quien precisa ver
más, todavía más, y
no cerrar los ojos.
Pero el lado interior
de los párpados
es tan suave y se irrita,
casi no soporta
haber creído ver, ni
haber fingido.
De En el brillo de uno en el vidrio de uno (Ed. La Bohemia, 2000), recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial, 2008.
viernes, 24 de junio de 2011
Blues
Ya van tres veces que refresco el porche
–mamma dice que se ha de cuartear la madera–y cuatro que me quito los zapatos,
repaso la laca
(este pincel viejo pierde las cerdas, queda una pegada al blanco, ¡brillante!)
me vuelvo a calzar.
Como por allá no viene, aliso
Cruzo los brazos, los descruzo, baja el sol.
Suspiro y entro la silla.
Inédito
martes, 14 de junio de 2011
“Mi corazón está cansado como mendigo verdadero”
“Mi corazón está cansado como mendigo verdadero”
Fernando Pessoa
No como el que estira la mano
y con el gesto cóncavo pide,
no como el que tiene miedo sino nada,
y pide;
el corazón está cansado
como un mendigo sin necesidad,
ausculta lo que hay, y late, late.
De La dicha, recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial 2004 y 2008 respectivamente.
Fernando Pessoa
No como el que estira la mano
y con el gesto cóncavo pide,
no como el que tiene miedo sino nada,
y pide;
el corazón está cansado
como un mendigo sin necesidad,
ausculta lo que hay, y late, late.
De La dicha, recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial 2004 y 2008 respectivamente.
lunes, 6 de junio de 2011
EL PIANO
El bajofondo,
el bajofondo alcohólico del mar me recibe
con un ruido exagerado: un piano
cae y me arrastra con él.
Pájaros navegan,
sonámbulos,
husmean las teclas del piano, les tiran su
aliento, van alrededor
de la caja como pompa fúnebre.
Subo a la superficie envuelta
en algas y plancton.
La soga se desprendió
de mi pie, cae
adonde descansa un piano.
¿En qué momento dejé hundirme
en el bajofondo
de pianos y de pájaros?
¿Mi voluntad eligió vivir?
Un piano descansa en el bajo
fondo del mar,
como un abismo mudo.
Para Raúl Mileo
Basado en el film La lección de piano de Jane Campion.
De La dicha, recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial 2004 y 2008 respectivamente.
el bajofondo alcohólico del mar me recibe
con un ruido exagerado: un piano
cae y me arrastra con él.
Pájaros navegan,
sonámbulos,
husmean las teclas del piano, les tiran su
aliento, van alrededor
de la caja como pompa fúnebre.
Subo a la superficie envuelta
en algas y plancton.
La soga se desprendió
de mi pie, cae
adonde descansa un piano.
¿En qué momento dejé hundirme
en el bajofondo
de pianos y de pájaros?
¿Mi voluntad eligió vivir?
Un piano descansa en el bajo
fondo del mar,
como un abismo mudo.
Para Raúl Mileo
Basado en el film La lección de piano de Jane Campion.
De La dicha, recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial 2004 y 2008 respectivamente.
martes, 24 de mayo de 2011
El fuego cuece habas
Como esas brujas de Shakespeare, así huelo a humo, poción, tiniebla matutina
sin haber pegado un ojo, el único que mira. El otro
está tapado por la bruma; un resplandor lo llama a ver
pero es inútil,
se deslumbra solo con las chispas que saltan en la esquina,
como fuego artificial o
un circo vacío.
Esa arena es la que atrae,
el árbol que se acerca a Macbeth.
Entre tanto y tan poco doy vuelta la cuchara;
es el destino, digo, el fuego cuece habas;
el otro se hunde
en no saber o en farsa: ¡se acerca el bosque!, dice,
y la sabihonda acata.
Inédito
de Poemas irresueltos
sin haber pegado un ojo, el único que mira. El otro
está tapado por la bruma; un resplandor lo llama a ver
pero es inútil,
se deslumbra solo con las chispas que saltan en la esquina,
como fuego artificial o
un circo vacío.
Esa arena es la que atrae,
el árbol que se acerca a Macbeth.
Entre tanto y tan poco doy vuelta la cuchara;
es el destino, digo, el fuego cuece habas;
el otro se hunde
en no saber o en farsa: ¡se acerca el bosque!, dice,
y la sabihonda acata.
Inédito
de Poemas irresueltos
viernes, 20 de mayo de 2011
Madre Coraje *
No la heroína. Has cortado cada rodaja de pan
y atravesado el campo de batalla.
Les enrostrabas el precio a los soldados
acusándolos de muerte si osaban otra tajada.
No dabas de comer. Así cruzaste
la vida en el campo de batalla; hacías cuentas:
a tantos menos,
más rodajas.
No había paz que sirviera
tanto de comer, o morirse.
* Basado en el personaje homónimo de Brecht.
Inédito
y atravesado el campo de batalla.
Les enrostrabas el precio a los soldados
acusándolos de muerte si osaban otra tajada.
No dabas de comer. Así cruzaste
la vida en el campo de batalla; hacías cuentas:
a tantos menos,
más rodajas.
No había paz que sirviera
tanto de comer, o morirse.
* Basado en el personaje homónimo de Brecht.
Inédito
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