domingo, 13 de abril de 2014

Why are you telling me that writing is the one thing we have?

Tres poemas,
en versión de Eugenio Polisky

Las veces que tuve, no las que amé

Conté con los dedos de mi mano
las veces que tuve, no las que amé.
Las yemas de los dedos
se quedaron mirándome, las líneas
de la mano rieron (¿amé
lo que tuve? ¿Quise decir
quiero un poco
de esto o de aquello,
gané, perdí semejante
generosidad?).
Ahora que me aferro
a lo que tengo _como a un poco
de nada_,
veo líneas que una burla desecha,
y lenta, tiernamente abro
el puño, dejo caer
la arena, vuelvo a tomarla.

Mientras tanto
Yo estuve lavando ropa
mientras mucha gente
desapareció
no porque sí
se escondió
sufrió
hubo golpes
y
ahora no están
no porque sí
y mientras pasaban
sirenas y disparos, ruido seco
yo estuve lavando ropa,
acunando,
cantaba,
y la persiana a oscuras.


El jardín
¿Estás cansada del viaje, Diana?
¿Dejaste las valijas y te asomaste a ver el sol
en tu jardín, fuiste allí
rápidamente, pausadamente?
¿Echaste una ojeada a las plantas
o mirás cada una, sabiéndola,
descubriéndola, cuidás
tu jardín, hablás, cantás con
la regadera en la mano?
¿Estás cansada de vuelta del viaje,
Diana? ¿Estás contenta?
¿Alguien te acarició, jugó otra vez
con tu melena de fénix,
te besó los párpados
como quien desea tocar
una mirada así de azul, de gris
según el tiempo? ¿Fuiste feliz,
Diana? ¿Intenso y duro, el viaje?
¿Acomodaste la cabeza en el asiento del avión?,
¿descansaste?
¿Estás repleta de memoria, de sentidos
por el viaje, Diana?
¿Comerías conmigo para contarme?
¿Pasaste hambre en la estadía,
Diana, pasaste hambre?
¿Te embriagaste? ¿En algún momento
llegaste a marearte por el viaje?
¿En algún momento, sentiste
esa nada en la boca
del estómago, ahí donde dicen que
está el alma? ¿Llenaste
con qué esa nada, con la gente,
con las cosas, tuviste
necesidad? ¿Observaste
la vida tranquila? ¿Así, como te veo
ahora, calma
y sabihonda? ¿Conociste
la muerte en el viaje,
Diana? ¿Te asustó, la asustaste?
¿Trajiste fotos, postales,
documentos?, ¿abrazaste a
muchos, te abrazaron?
¿Gozaste, tradujiste el amor
loca de deseo? ¿Hablaste demasiado, callaste
demasiado? ¿Por qué
estás diciéndome
que escribir es lo único
que tenemos? ¿Estás
cansada, es por eso, porque
estás cansada del viaje? ¿Querés
dormir, recostarte en un hombro,
querés reír, llorar un
poco? ¿Acaso el viaje mismo
no te consuela,
Diana? ¿No es como el tacto
de otra mano, no lo es, verdad?
¿Comerías conmigo para
contarme?
¿Ya floreció la rosa
en tu jardín? ¿Es tan bella?
¿Los pétalos reventaron
plenos de vida, la vida es
púrpura después de un viaje,
Diana,
es así?
The Times I Had, Not Those in Which I Loved

I counted with the fingers of my hand
the times I had, not those in which I loved.
The fingertips
just stared at me, the lines
of the hand laughed (did I love
what I had had? I meant to say
do I like a little
of this or of that
did I win, lose such
generosity?)
Now that I cling
to what I have _like to a bit
of nothing_,
I see lines that mockery discards,
and slowly, tenderly, opening
the fist, I let
the sand fall, I pick it up again.

In the Meantime
I was washing clothes
while many people
disappeared
not for no reason
did they hide
suffer
there were bumps
and
now they are not there
not for no reason
and while what passed by
were sirens and shots, dry noise
I was washing clothes,
cradling,
I sang,
and the blinds in darkness.


The Garden
Are you tired after the trip, Diana?
Did you leave the luggage and lean out to see the sun
in your garden, did you go there
quickly, haltingly?
Did you glance at the plants
or do you look at each one, knowing it,
discovering it, do you care
for your garden, do you talk, sing with
watering can in hand?
Are you tired on returning from the trip,
Diana? Are you happy?
Did someone caress you, playing once more
with your Phoenix-like mane,
did they kiss your eyelids
like someone who wishes to touch
a gaze which is so blue, gray
depending on the weather? Were you happy,
Diana? Intense and hard, the trip?
Did you lean your head against the plane’s seat?,
did you rest?
Are you full of memories, of senses
after the trip, Diana?
Would you dine with me to tell me about it?
Were you hungry during your stay,
Diana, were you hungry?
Were you inebriated? At some time
did you get dizzy during the trip?
At some time, did you feel
that nothingness in the pit
of the stomach, there where they say that
the soul is? What did you fill
that nothingness with, with people,
with things, were you ever
in need? Did you observe
life calmly? In this way, as I see you
now, tranquil
and knowing it all? Did you know
death during the trip,
Diana? Did it scare you, did you scare it?
Did you bring photos, postcards,
documents?, did you hug
many, did they hug you?
Did you have pleasure, did you translate love
mad with desire? Did you talk too much, keep quiet
too much? Why
are you telling me
that writing is the one thing
we have? You’re
tired, is that why, because
you’re tired after the trip? Do you want
to sleep, lie against a shoulder,
do you want to laugh, cry a
little? Perhaps the trip itself
does not console you,
Diana? It is not like the touch
of another hand, not at all, is it?
Would you dine with me to
tell me about it?
Did the rose already bloom
in your garden? Is it so beautiful?
Did the petals burst
full of life, life is
purple after a trip,
Diana,
is it so?




jueves, 10 de abril de 2014

Verano


Ah, esperanza, qué verde eras.
*
Corrías, corrías hacia los cardos,
tus muslos sangraban de picaduras,
la piel raspada por dientes de león, llegabas
hasta los cardos a admirar ese lila, ese azul.
*
Y aun así esperabas a que voltearan su cabeza arriba,
tarde,
los girasoles.
*
Pero llegaste al médano,
el pelo y la nuca empapados,
y el zumbido del aire y de las moscas aturdía. El aire sobraba.
*
Llegaste a la soledad más plena
allí parada sobre un médano.
*
Suspirar para ver el mar.
*
Las manos laten, arden bajo la arena,
te revolcás y reís
hasta que la arena es tapada por una sombra,
y ahora es fría y húmeda, y
empieza el fin.
*
Entre la esperanza y la fe hay una duna plagada de cardos,
juncos secos, avispas a la tarde.
*
Por la mañana no hay sol. Va a llover, ya llueve.
La palabra verano no tiene sentido, grita la niña,
la que demora en vestirse, salta una cuerda y
conoce el tedio.
*
Esperanza plañe entre algodones.

Inédito
Nota: El último verso pertenece a don César Vallejo.
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