martes, 29 de noviembre de 2011

Le hablo a la pared II

VIII


La gota que horada la piedra:
te amo clau
evita vuelve
boca putos racing
corazón

***
XIII

Guay del que contradiga
lo que la pared dice, el clavo
que sujeta el espejo, la foto
de mamá, sangre
en el muro, la soga
del ahorcado, la de la ropa.



De La pared, inédito (de próxima aparición)

miércoles, 23 de noviembre de 2011

SOBRE EL ACTOR

I

Es pavoroso: qué clase
de persona
debo ser que la gente sólo pide
o necesita,
aplaude o abuchea
el papel que cumplo.


De Solo de contralto
***
II

El efecto es impagable: el actor,
que hace de padre que
mira a su hija,
recién muerta, abre la boca
y con los ojos, desencajados como la boca,
pega un grito mudo, un silencio
brutal, la cámara filma en primerísimo plano
la voz que no sale,
hasta que el actor,
y siempre con su boca abierta y
desencajada, como sus ojos, saca
de no sé qué garganta, quién
dirige el gutural, el gemido
insoportable, como si sufriera
demasiado.


De Solo de contralto
***
III

El actor sufría demasiado.
Pegaba un grito ensordecedor y
se hincaba ante Dios como una mula.
El sonidista quería más,
algo peor, algo
agonizante.
Cuando filmaban el rostro desencajado del padre
que mira a su hija recién muerta, como los ojos, desencajados,
el sonidista giró la perilla.
“Esa boca abierta y muda es veraz”,
dijo, y salió del estudio.


Inédito
**
(En tributo a Francis F. Coppola)

sábado, 12 de noviembre de 2011

Pasaje

Es un gran pintor Ezra, dijo el tío, sólo
que cuando el pincel está ya sin pintura
no vuelve a la paleta, lo aplica seco,
pincelada tras pincelada, seco como el río
de sus sueños (...)
Jorge Aulicino

Cuando ya no importe
el cuerpo, la humillación,
la flojedad de un pensamiento
desnudo, humillado como el cuerpo,
y eso que percute y que todos llaman deseo, mi Dios,
¿existe palabra así prosaica o ruin? Cuando no importe el sentido,
raspa la tela del sentido un pincel seco,
nada más que cerda, restos del pincel
que raspan una tela, vacía, por fin, he llegado al blanco absoluto,
al defecto.
Cuando no importe,
ni siquiera alcance ni
impresione, mucho menos esto
que algunos creen la flor de la expresión,
Dios mío, qué será eso
sino apenas la burla
o la oquedad de algo parecido
a hemorroides, estrías, agua bajo el puente,
humillación, decía. Y no importe
la luz,
nada menos que la luz,
era de día y holgazaneábamos
mirando el cielo entre las copas de los árboles,
abedules en cine ruso; soviético, para ser clara.
Y no importe evidentemente la historia
o el dolor de la historia
o los hechos en sí,
sin perspectiva,
como esa tela raspada, violentada
por un pincel seco, olvidadizo,
a cubierto de la repetición
y del miedo
a morir, a que mueran, a
los que murieron sin mí,
y a que los viven sin mí, o cómo puedo estar
sin los que viven, y ya
no importe el color de la cortina, su revoloteo,
eso que pasa no importe
porque no importa el cuerpo
lineal en cada cosa
sobrentendida, sin lucha,
casi perdida o humillada. Y el pasaje no sea mensaje.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Pocas coplas

Cuando te quise te dije
te dije que te quería.
Ahora que no me quieres
te digo ay ay ay, dolías.

***

Si tú vivieras cerquita
donde yo vivo,
qué lindas las mañanitas
y los domingos.

***

Pobrecita la mi pena
solita se me quedó.
Yo le haría compañía
mas con quién me quedo yo.

***

Yo qué daría por verte
diciendo que me querís,
como yo no tengo nada,
mejor no me lo decís.

***

Hace ocho años no tengo
y hace ocho que sufrí,
si me siguen la cuentita
ocho más ocho son mil.

***

El viento vino sonando,
todavía no se fue.
Que se vaya o que se quede,
por mí que la pase bien.

***

Yo cantaba caminando
y caminando canté.
Sabrá Dios por qué las cosas
pasaban y yo callé.

***

No se sufre con dolor
con alegría se sufre.
Dolor es piedra de amor,
alegría es la de azufre.

**

domingo, 6 de noviembre de 2011

A la deriva

Casi no veo allá, donde estuve,
alejada ahora,
el haber navegado
desde esa tierra que apenas veo,
empecé a estar, a ser
allí

Sin impulso me fui yendo,
una empecinación acaso
de movimiento pero
sólo eso, sin meta, sin querer
saber adónde iría

¿Y si lo que hice fue naufragar en esa tierra
y ahora me alejo a la deriva, ya no la veo?

viernes, 4 de noviembre de 2011

En vano tocas ahora

El carozo

Y lo que en vano hice y quise
no cayó a un pozo ni fue desperdicio; en vano, sí,
por cosa vana, banal, me digo, juego sólo
de palabra. Antes bien, más quisiera pero hice y quise
tocar el cielo y lo he tocado, en vano, en el vano de Su puerta golpeé
y Él me dijo: en vano tocas ahora lo que no es
todavía, ser o estar, la ambigüedad
en el nombre y en lo que no supe ahondar: ah, del carozo,
hincar el diente hasta romperlo y entonces, sí, subir,
subir lejísimo allá a lo alto
y conceder
lo que se hizo, lo que se ha mordido en vano.

Inédito
***
Lluvia


Llueve como si no bastara,
como si un anhelo fuera demasiado poco,
demasiado lo que no alcanza o lo que llueve: bastante,
suficiente.
No alcanza un anhelo, hace falta
más y más de esa nada que sobra, como la lluvia que sobra, arrebata
el borde del postigo y cae
hacia adentro, moja los libros dejados al azar
bien en el borde, sin cuidado,
se corre la tinta en cada uno, demasiado,
demasiado perder lo que no basta,
la lluvia como si no sostuviera el cielo.

Inédito
**
Ambos poemas fueron publicados en el blog otra iglesia es imposible

martes, 1 de noviembre de 2011

Yo te di mi corazón

III

Nadie entrega
el alma así como así. Yo te di mi corazón
y me quedé
con el alma. El asma
es el alma que no sale, el aire
que no respiro,
yo te di mi corazón,
pero el alma, el asma,
el aire queda adentro, fatiga
lo que no te di
ahoga lo que tengo
y no sale,
y si sale, muero
sin alma

De Sobre el asma (recopilado en La mitad de la verdad, bajo la luna editorial, 2008)
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